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25 Septiembre 2026

Cuando el río llama: una historia de contenedores, kayaks y muchos años junto al Porma

Rescate de contenedores en el río Porma por el equipo de PormAventura

Cuando el río llama

Hay días en los que el río Porma es nuestro lugar de trabajo. Días de balsas, neoprenos, grupos, risas y kilómetros de agua.

Y hay otros en los que suena el teléfono y el plan cambia por completo.

A mediados de julio, después de varios actos vandálicos ocurridos durante varias noches en el parque de El Soto, en Boñar, algunos contenedores acabaron destrozados y otros fueron arrojados al agua.

Desde el Ayuntamiento de Boñar nos pidieron colaboración para intentar localizar y recuperar dos de ellos.

Parecía una misión relativamente sencilla.

No lo fue.

rescate contenedores rio porma vegaquemada.jpg

 

Una operación que se complicó mucho más de lo esperado

Todo comenzó cuando varios contenedores fueron arrojados al río Porma tras una serie de actos vandálicos en el parque de El Soto de Boñar. Desde el Ayuntamiento nos pidieron colaboración para intentar localizarlos y recuperarlos, y nos pusimos manos a la obra.

La primera búsqueda comenzó desde Puente Viejo, adentrándonos río abajo por un tramo que queda fuera de nuestra zona habitual de rafting. Apenas un par de kilómetros después apareció uno de los contenedores, atrapado en una pequeña isla en mitad del cauce.

Lo que parecía la parte fácil acabó demostrando justo lo contrario.

Intentar mover un objeto de ese tamaño dentro de un río con corriente es bastante diferente a lo que uno imagina desde la orilla. El contenedor comenzó a arrastrar con él todo lo que tenía alrededor y la situación se complicó rápidamente. Hubo un vuelco, material perdido y algún momento bastante serio entre árboles y ramas atravesadas en el cauce.

Afortunadamente, todo quedó en un buen susto y una lección importante: por mucho que conozcas un río, nunca conviene subestimarlo.

Aquella primera jornada terminó sin poder sacar los contenedores. Pero la historia todavía no había terminado.

Al día siguiente volvimos al Porma. Esta vez los contenedores habían continuado su viaje río abajo y aparecieron varios kilómetros más abajo, en la zona de una presa próxima a Vegaquemada.

Y allí comenzó la segunda parte de la operación.

Sacarlos del río era otra historia

Localizarlos era solo una parte del trabajo. Ahora había que conseguir sacar aquellos enormes contenedores del cauce.

La presa complicaba bastante las cosas. Hubo que trabajar desde el agua, utilizar cuerdas y aprovechar los kayaks para movernos y controlar los contenedores mientras los íbamos acercando hasta un punto desde el que finalmente pudiéramos recuperarlos.

No fue precisamente una operación cómoda. A esas alturas llevábamos ya muchos kilómetros recorriendo un tramo del Porma especialmente incómodo para navegar, con árboles caídos, ramas, raíces y obstáculos que obligaban a avanzar con mucha atención.

Pero esta vez sí.

Poco a poco conseguimos reunir los contenedores y llevarlos hasta la orilla, donde pudimos terminar de sacarlos con ayuda desde tierra.

Misión cumplida.

contenedores recuperados rio porma.jpg

El río también forma parte de nuestro trabajo cuando no hay clientes

Quienes nos conocen saben que nuestra relación con el Porma va mucho más allá de los descensos de rafting.

Son muchos años navegándolo, trabajando en él y aprendiendo a leer sus corrientes, sus obstáculos y también sus riesgos. Y con el tiempo eso ha hecho que, cuando surge algún problema relacionado con el río, en más de una ocasión nos hayan pedido colaboración.

A lo largo de estos años hemos participado en distintas búsquedas y actuaciones junto a la Guardia Civil y otros servicios, poniendo nuestros conocimientos del río y nuestros medios a su disposición cuando podían resultar útiles.

Algunas de aquellas historias tuvieron desenlaces muy duros y nunca las hemos contado públicamente. Entendimos entonces —y seguimos pensando lo mismo— que el respeto a las familias estaba muy por encima de cualquier repercusión que pudieran tener para nosotros.

Otras veces nuestra ayuda apenas ha sido necesaria. Y en ocasiones, como ocurrió esta vez con los contenedores, la historia ha terminado con una sonrisa.

Pero todas tienen algo en común: el Porma no es solamente el lugar en el que trabajamos. Es nuestro medio natural y un río al que llevamos ligados muchos años.

Una historia que terminó llegando mucho más lejos

Cuando terminó la operación, compartimos con el Ayuntamiento de Boñar algunas de las imágenes del rescate. Poco después publicaron el vídeo agradeciendo públicamente la colaboración de PormAventura y mostrando lo que había ocurrido.

La reacción nos sorprendió. Mucha gente de Boñar y de la zona compartió y comentó aquellas imágenes, no tanto por lo espectacular de la operación, sino por algo mucho más sencillo: el río es patrimonio de todos y verlo convertido en el destino de unos contenedores tirados por vandalismo indignó a muchísima gente.

Para nosotros, aquello terminó de la mejor manera posible: los contenedores salieron del Porma, nadie resultó herido y el río quedó un poco más limpio de como lo habíamos encontrado.

Después de tantos años trabajando en el Porma, conocemos sus rápidos, sus cambios de caudal, muchos de sus rincones y también sus peligros. Es nuestro lugar de trabajo, pero hace mucho tiempo que dejó de ser solamente eso.

Por eso, cuando desde Boñar o desde las autoridades nos piden echar una mano en el río, la respuesta suele ser bastante sencilla:

¿Dónde hay que ir?

equipo pormaventura rescate contenedores porma.jpg

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