La técnica

La técnica consiste básicamente de dos grandes grupos de elementos: el movimiento personal y el movimiento de cordada.

En el movimiento personal es imprescindible conservar el equilibrio dentro de la pared (o perderlo a propósito para recuperarlo con rapidez), para lo cual es muy útil:

1. Mantener siempre tres puntos de apoyo en la roca .

2. No cruzar los pies.

3. No perder, en lo posible, la verticalidad del cuerpo.

4. Hacer recaer la mayor parte del trabajo en los pies y las piernas. (La escalada es considerada como una continuación de la caminata, por lo tanto, el motor principal de movimiento deben ser las piernas).

5. Realizar todos los movimientos de una manera estática, es decir, que no sean bruscos, como aventarse de un apoyo a otro.

En el movimiento de cordada se considera no a un solo escalador, sino a dos o más. Se debe contemplar la seguridad de la persona que va escalando en la punta. El puntero se une a su compañero por medio de una cuerda. Al ascender coloca en la pared varios anclajes que le detendrán en caso de una eventual caída.